viernes, 28 de octubre de 2011

Esta no lleva título.

Y aquí estoy, a las... ¿qué hora es?, el reloj me dice que las 4 menos diez de la mañana, creo que le haré caso, no suele mentirme.

En fin, aquí estoy, a las 3:50 de la madrugada escribiendo pensamientos que nadie (o casi nadie) leerá, un pedacito de mi alma que pueda incrustar en la memoria de lxs incautxs que hayáis decidido seguir visitando este rinconcito de la red de redes después de todo, pese a todo.

Joder, menuda semanita. He cateado un examen, me dirijo inexorablemente a catear otro tras el puente del 1º de Noviembre, he discutido con un colega comunista por política (¿por qué si no?...) cuando defendió la actuación del KKE en Grecia, me he cabreado con él (una pérdida de tiempo consecuencia de una defensa a capa y espada de mi verdad unida a una actitud similar por su parte), discusión materno-filial de postre... en fin.

Rutina x 7 = Semana.

A veces me dan ganas de mandarlo todo a la mierda y probar a ser una persona normal pero es que no puedo, creo que es tarde. Este mundo está super-poblado de personas pero cada vez más carente de seres humanxs. Habitantes de los arrabales de la amargura y el desencanto, incendiamos noche tras noche este manicomio para seguir soñando, seguir con vida mientras el desierto del tiempo nos devuelve recuerdos en ruinas y añicos de ilusiones y de miedos que creíamos vencidos y el abismo nos reta con esa mirada entre la burla y el desafío.

Estoy cansado de ver siempre la misma película, ya me conozco el final, me sé de memoria los diálogos. ¿Que cambie de canal?, ¿y por qué no tiro la tele por la ventana y recuperamos nuestras vidas de una vez?.

Protagoniza tu realidad. Saludos.

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