martes, 14 de febrero de 2012

Nuestra venganza es ser felices...

Texto de Dany Juego.

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Amamos y odiamos, nos fascina el mundo, queremos ver el mundo llegar a su fin, hemos gritado, hemos callado, hemos creído en el anarquismo, ya no creemos en el anarquismo, odiamos a lxs anarquistas, amamos la anarquía, no creemos en la revolución, no creemos en la fuerza del pueblo, hemos mirado el mundo a los ojos, hemos visto el odio de las personas. Somos individualistas, he creído en nosotrxs, nos he tomado por inútiles, nos he detestado. Nos hemos enamorado de nuestrxs amigxs, hemos imaginando besos, nos hemos reído solxs y acompañadxs, hemos deseado escapar juntxs, hemos deseado dejar a todo el mundo, que nadie jamás vuelva a saber de nosotrxs, hemos creído que nadie es amigx nuestrx, hemos sentido el apoyo de lxs pocxs que hay a nuestro lado, hemos dejado de creer. Hemos ganado hemos perdido, hemos montado bicicleta sin rumbo, hemos sentido que algo va cambiar, nos hemos decepcionado viendo que todo seguirá siempre igual, hemos pedaleado kilómetros pensando dejar todo atrás, hemos vuelto a casa, nos hemos encerrado días, hemos dibujado, hemos pasado días sin hacer nada por el mundo, hemos pasado días haciendo mucho por nosotrxs, nos hemos destruido solxs, nos hemos amado solxs. Hemos defendido la tierra, hemos amado los bosques, hemos visto como arden, hemos llorado, hemos deseado poder llorar así por otras cosas. Hemos mentido, mentido acerca de nuestras vidas, de nuestras edades, de nuestros gustos, nos hemos mentido a nosotrxs mismxs, hemos mentido para mostrar lo que creemos en verdad, hemos metido por nada, hemos inventado vidas falsas para motivar a otrxs a vivir sus vidas, hemos deseado vivir las vidas que inventamos, no la mierda que vivimos, hemos vivido lo que inventamos por instantes, hemos hecho de instantes nuestra ausencia de muerte, nos hemos llamado muertxs. Muertxs hemos estado fingiendo estar vivxs creyéndonos muertxs sabiendo que la vida nos ha golpeado y nos ha hecho bien. Hemos pasado horas en medio de la nada creyendo nada, desesperadxs. Hemos sentido dolor, hemos dejado de sentir. Nos hemos llamado veganxs, hemos odiado a lxs humanos y su imposibilidad de cambiar el mundo, o sea, la nuestra. Hemos comido cosas no veganas, hemos disfrutado, hemos hablado de liberación animal, hemos actuado por la liberación animal, creemos en la liberación animal, sabemos que nunca ocurrirá. Hemos soñado, con ser alguien, con escribir con que conozcan nuestras cosas, con motivar a otrxs, hemos querido vivir, hemos querido ser olvidadxs, ser vagabundxs, ser Nadies. Hemos sentido miedo, hemos dejado de hacer cosas por miedo, hemos hablado en contra del miedo, hemos dejado de sentir miedo, hemos sido valientes, hemos odiado a lxs héroes/heroínas, hemos querido serlo. Hemos sido victimas y victimarixs. Hemos odiado lo superficial, nos hemos preocupado por como nos vemos, hemos querido construirnos y des-construirnos. Hemos odiado que la gente nos mire como rarxs, nos hemos hecho rarxs para asustar a ala gente y reírnos de ellxs, y de nosotrxs mismos. Hemos hecho el amor, hemos estado a punto de hacerlo y hemos sentido así cosas que haciéndolo nunca habríamos sentido. Hemos tenido sexo desenfrenado hasta perder la noción del tiempo, hemos tenido sexo con amor en lugares extraños, hemos tenido sexo con extrañxs, hemos dejado de tener sexo por mucho tiempo, nos hemos masturbado, hemos sido niñas, hemos sido niños. Hemos conocido nuestro cuerpo, nos hemos tocado y acariciado, enamoradxs de nosotrxs mismxs, hemos pensado en lxs otrxs, hemos conocido a otrxs, hemos odiado nuestros cuerpos, hemos amado nuestros cuerpos. Hemos imaginado estar en otros cuerpos. Hemos leído, leído toneladas, hemos leído cosas que odiamos y cosas que amamos, hemos odiado los libros, hemos odiado a lxs intelectuales. Hemos querido aprender, hemos odiado estudiar, hemos vivido tiempo sin estudiar aprendiendo cantidades, pasamos una vida en el colegio y no aprendimos nada, nos llenamos de miedo, pero sobrevivimos, nos escapamos al sistema. Estamos atrapadxs aún en el sistema. Hemos odiado a nuestras familias, hemos deseado verlxs, abrazarlxs no porque sean familia sino porque han sido importantes. Todo ha dejado de importar. Nos hemos maquillado, hemos usado ropa de mujer, de hombre y de punk. Hemos odiado que nos llamen punks, nos hemos llamado punks, hemos oído mucho punk y cosas ininteligibles hasta hastiarnos y que todo suene igual, amamos el punk, hemos odiado a la escena, odiamos las escenas y los ghettos, hemos querido vivir allí para siempre, hemos tocado en bandas, hemos escuchado millones de bandas, hemos amado The Mob, Crass y Rudimentary Peni, hemos amado 1000 bandas mas y odiado 30000 mas, hemos amado Parálisis Permanente, Eyaculación Postmortem y Las Vulpess, hemos amado el folk, hemos escuchado millones de cosas más que el aburrido punk, hemos odiado la música comercial, hemos odiado la industria de la música, hemos escuchado The Cure y Amy Winehouse, nos han fascinado. Hemos visto miles de películas, hemos soñado con hacer cine, hemos odiado el dinero detrás de todo. Hemos necesitado dinero, hemos gastado dinero. Hemos robado, hemos sido atrapadxs robando, hemos sido golpeadxs por lxs guardianxs del orden, hemos imaginado la venganza, hemos sentido miedo, hemos pagado por miedo. Hemos robado de nuevo, hemos salido sonrientes con algo más que los bolsillos llenos. Hemos visto que nada cambia, hemos cambiado nuestras vidas. Hemos llevado vidas dobles. Hemos cambiado, hemos vivido sin autoridad, hemos escapado a la ley, hemos pintado el mundo de colores, hemos vivido el mundo en blanco y negro y nos ha gustado. Hemos hecho graffitis, en lugares públicos y privados, hemos escrito consignas políticas, hemos sido artistas, hemos pintado por el amor al caos, por hacer el daño, hemos pintado contra otrxs. Hemos sido sectaristas, odiado autoritarixs y asesinxs, odiado comunistas, odiado el poder popular, amado el poder infernal. Hemos tenido amigxs que vienen de lejos y de cerca, amigxs de fuera, hemos querido verlxs cuando sentimos que no hay nadie aquí. Hemos odiado las relaciones a distancia, hemos visto partir a lxs que amamos, hemos creído que amamos por que sentimos odio y el resto del mundo no nos deja sentir nada. Hemos amado gente sin conocerla. Hemos amado gente muy distinta a nosotrxs. Hemos tenido muy pocos amores. Hemos tenido muchos odios, muy pocos de verdad. Hemos esperado mucho del mundo, hemos sido decepcionadxs, hemos reído, siempre hemos reído…continuará… ¿o lo continuarás tú?.

lunes, 16 de enero de 2012

El lamento de la Nada...

La decadencia de un mundo encerrada en un instante, el delirio vertical de una realidad deforme, un murmullo que recorre los grises paisajes de una naturaleza muerta, una librería repleta de poemas prohibidos que ni la más valiente de las bocas osa recitar, el resplandor de una estrella sin brillo, que confunde los sentidos y despierta las almas del inframundo que se alzan ansiosas en armas, ocultas a los civilizados ojos de la domesticación y sus siervxs, presxs de un eterno presente, de la patética auto-compasión de quien guarda la esperanza de morir cuanto antes por no soportar la tortura, por no rebelarse contra la monotonía. El llanto de quienes se resignaron al pretexto cotidiano de evadir la derrota. Ánimas en pena encarceladas en vidas de metal, de hormigón y lágrimas, vidas de plástico, vidas de miedo, vidas vacías vividas por nadie.

La eyaculación petrolífera de una civilización enferma, la ausente caricia del viento, el veneno del aire, el amargor de la lluvia ácida, el vómito de los mares y los frondosos bosques heridos de gravedad, agonizantes, ardiendo en lecho de muerte, antes poblados por bellos seres de mil colores que hoy se extinguen como la llama que antes iluminaba nuestros corazones, hoy vacua, fría, fallecida tras sus últimas súplicas ignoradas como las demás por codicia e insensatez. El secuestro de nuestros deseos, el desarraigo de nuestra esencia, el sádico ojo del tiempo, vigilando, quizá en vano marcando con el incesante ciclo de la aguja los pasos de fantasmas que recorren las ruinas de paraísos que no existen. El asesinato de las ilusiones, el adiestramiento de la inocencia, el letargo de la tormenta que aún no ha sucedido a la calma, los relámpagos que ya no cruzan el cielo, oscuro, amenazante. La visión efímera de un segundo de caos, la desafiante mirada del abismo, el asalto al Olimpo y el épico viaje al Hades griego, metáfora de la agónica travesía que realizamos en busca de tantos sueños robados. La reminiscencia de un destello, la soledad de lxs héroes y heroínas en un mundo de villanxs, el crepitar de la hoguera de la revuelta iluminando los días de este mundo apagado, la batalla de lo humano contra lo salvaje, la miseria de lxs sin-suerte, la venganza de lxs invisibles, la lucha por el mañana, el color de la sangre, la memoria de una humanidad amnésica, el abrazo de la rabia, del amor y de todos los procesos y todas las magias que nos convierten en parte de esta leyenda que nunca, nunca encontrará final, inconclusa, intrigante, esperando que lxs bárbarxs escriban en sus páginas otra historia sobre el Valhalla y aquellxs demasiado muertxs para atreverse a ver más allá de los barrotes de esta cárcel invisible que han llamado vida.



Arrancando... la espina que nos alimenta... de la que depende... nuestra equivocada existencia... sin que percibamos el conformismo... que nos condena al sufrimiento... y ves como quieren que retuerzas... tus manos atadas... sin dolor... sin dolor... sin dolor... sin dolor... no sólo te buscas un consuelo... tan sólo te eximes... de la razón... de la razón... de la razón... de la razón... y escuchas las voces... que susurran muerte... ahogadxs en pena... despojos de toda una vida... nuestras cabezas... golpearán... los muros de cristal... que nos reflejan... o andaremos cabizbajxs mirando de no tropezar... con nosotrxs mismxs... con nuestros pensamientos... con las manos manchadas de sangre que pertenecen a las cadenas que nos agarran... con las manos... manchadas de sangre... que pertenecen... a las cadenas que nos agarran... sin que tus palabras... puedan romper el llanto... que te ahoga el recuerdo... de otra vida que muere... por cada paso que damos... hacia nuestra decadencia... observando el camino... que ya hemos recorrido

sábado, 3 de diciembre de 2011

La asamblea del mundo será un niño reunido

"A mí me han hecho los hombres que andan bajo
el cielo del mundo
buscan el brillo de la madrugada
cuidan la vida como un fuego.
 
Me han enseñado a defender la luz que canta conmovida
me han traído una esperanza que no basta soñar
y por esa esperanza conozco a mis hermanos.
 
Entonces río contemplando mi apellido, mi rostro en
el espejo
yo sé que no me pertenecen
en ellos ustedes agitan un pañuelo
alargan una mano por la que no estoy solo.
 
En ustedes mi muerte termina de morir.
Años futuros que habremos preparado
conservarán mi dulce creencia en la ternura,
la asamblea del mundo será un niño reunido"  

Juan Gelmán - Referencias, datos personales

Nacemos en un mundo enfermo y nos volvemos inmunes al virus. Es tarde cuando cruzas por primera vez el umbral de la puerta de tu instituto, ya eres suyx. Tu vida es una hipoteca, tu conocimiento una doctrina, tu miedo son tus cadenas y tus deseos son efímeras visiones de triunfo que cuentan historias acerca de una falsa realización personal que no existe.

Niñxs atadxs a nada, aprendiendo ciega obediencia a un Dios llamado Dinero. Aulas y patios de recreo donde se esfuman las ilusiones y las sonrisas para dejar paso a la tecnología, la artificialidad y el juego individual, a los móviles y las videoconsolas portátiles. Competitividad, desencanto, miedo al suspenso, a no ser lo que otrxs esperan, a decepcionar en este mundo donde aparentar es más importante que ser. Esclavxs de un fantasma, recorremos el desolador escenario de la vida rutinaria, teatro en ruinas cuya gris escalinata nos conduce hacia el suicidio cotidiano, peldaño a peldaño, hasta que todo termina, nuestros sueños e inquietudes se pudren en el abismo y nos convertimos en aquello para lo que nacimos: productorxs-consumidorxs, producimos miseria, consumimos auto-compasión y sucedáneos de felicidad empaquetada a la venta en centros comerciales iluminados por tenues luces de neón que no logran ya camuflar la tristeza de una vida vacía.

La aguja continúa su ciclo constante y al final, nos resignamos. Nos acomodamos en una cárcel construida para la creatividad, para la imaginación y para las ganas de ver más allá del cemento. Perdemos el gusto por la vida para conformarnos con una mediocre existencia, basada en trabajar cada vez más horas y peor pagadas para poder comprar más candados con los que reformar las cadenas, más mierda con la que enterrarnos.

Ésto no es lo que me prometieron. Somos niñxs que no quieren crecer, encerradxs en una jaula para nuestras almas pero seguiremos sin someternos al dictamen de la normalidad. Somos una sonrisa en la cara del/de la que aprende a levantarse tras caerse por primera vez mientras juega en los columpios del parque en la misma hora en la que tendría que estar en clase. No crecemos, no maduramos, no obedecemos, no nos rendimos. Maleducadxs, impertinentes, salvajes, incívicxs, seguimos sacando la lengua por miedo a mordérnosla.

¿Y qué pasaría si, aunque sólo fuese durante unos segundos, no existiese nada más que el sincero e inmediato deseo de ser nosotrxs mismxs, a toda costa?, ¿y si por unos instantes... jugásemos?.

Devolvednos nuestras vidas.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Streetlight Manifesto

Me he reconocido varias veces como aficcionado al ruido de la guitarra y el bajo con distorsión, a las voces guturales, los alaridos y todo aquello que, en definitiva, pueda provocar una embolia o reventar el tímpano a Amaral y compañía.

Sin embargo, no todo va a ser ruido y estos tipos me gustan cada vez más.

viernes, 28 de octubre de 2011

Esta no lleva título.

Y aquí estoy, a las... ¿qué hora es?, el reloj me dice que las 4 menos diez de la mañana, creo que le haré caso, no suele mentirme.

En fin, aquí estoy, a las 3:50 de la madrugada escribiendo pensamientos que nadie (o casi nadie) leerá, un pedacito de mi alma que pueda incrustar en la memoria de lxs incautxs que hayáis decidido seguir visitando este rinconcito de la red de redes después de todo, pese a todo.

Joder, menuda semanita. He cateado un examen, me dirijo inexorablemente a catear otro tras el puente del 1º de Noviembre, he discutido con un colega comunista por política (¿por qué si no?...) cuando defendió la actuación del KKE en Grecia, me he cabreado con él (una pérdida de tiempo consecuencia de una defensa a capa y espada de mi verdad unida a una actitud similar por su parte), discusión materno-filial de postre... en fin.

Rutina x 7 = Semana.

A veces me dan ganas de mandarlo todo a la mierda y probar a ser una persona normal pero es que no puedo, creo que es tarde. Este mundo está super-poblado de personas pero cada vez más carente de seres humanxs. Habitantes de los arrabales de la amargura y el desencanto, incendiamos noche tras noche este manicomio para seguir soñando, seguir con vida mientras el desierto del tiempo nos devuelve recuerdos en ruinas y añicos de ilusiones y de miedos que creíamos vencidos y el abismo nos reta con esa mirada entre la burla y el desafío.

Estoy cansado de ver siempre la misma película, ya me conozco el final, me sé de memoria los diálogos. ¿Que cambie de canal?, ¿y por qué no tiro la tele por la ventana y recuperamos nuestras vidas de una vez?.

Protagoniza tu realidad. Saludos.

En las entrañas de este monstruo de hormigón, nuestros sueños esperan el momento de arder de nuevo...

Texto editado por un compañero al que agradezco el habérmelo pasado.
Original aquí.

Porque nos han robado la vida. El tiempo que pasamos esperando que pase el tiempo. Todas las células que entran en estado de apoptosis en esos minutos, horas, días... toda la materia orgánica que se deshace, todas las funciones vitales que perdemos. Nos han robado el cuerpo. Lo transportan de un lado a otro, constantemente.

Revolución no es salir los sábados y los domingos a quemar el mundo para volver el lunes al trabajo sintiéndose otrx. Revolución no es predicar en las clases o en el curro, contar en la oficina los cómos y los por qués de una revolución.

Revolución no es obligar a una empresa a readmitir a sus esclavxs.

Ni siquiera es Revolución luchar los fines de semana en la calle, los días de diario en la calle y el curro, y en las aulas y en las paredes y en los techos. No mientras vuelves a tu casa alquilada por una inmobiliaria cualquira en un tren de Renfe, a encender las facturas de la luz y el agua.

No mientras vuelvas cada lunes a clase o al trabajo, no mientras sigas viviendo la vida de unx esclavx.

Revolución sería desatarse, desatarnos. Salir el sábado a la lucha y no volver a casa, ni a las facturas, ni a la muerte.

A la facultad sólo en caso necesario, a liberar los libros para seguir creciendo. Al curro por las noches (a coger materiales).

Pero no volver nunca al tiempo muerto.

Volver, sí, a todo lo que queremos y que nos pertenece. Colarnos en las prácticas de anatomía (sin haber abonado la matrícula) sólo para aprender, con pupilas exentas de cansancio y exámenes.

Ir a visitarlx entre vagones sucios y cansados, escondida en el fondo, sin tíckets que le pongan precio a la ilusión de verlx.

Correr todos los días (por jugar, no por prisas).

Revolución sería vivir de la forma más parecida a cómo deseas vivir.

Pero tienes los dedos manchados de facturas, de gasoil, de productos exportados de Pekín, de coltán que supura por tu móvil, de Ketchup envasado al vacío con lecitina de soja transgénica procedente de los valles de América.

Pero tienes las manos manchadas de facturas, de niñxs afganxs muertxs, de niñxs chinxs muertxs, de niñxs africanxs muertxs, de niñxs ecuatorianxs muertxs.

No pequeñx, eso no puede ser una revolución. Una lucha sí, no te lo niego. Un aporte quizás. Un desahogo siempre. Pero no es una revolución, no hemos dado el paso.

Sigo pensando que era preferible romper ese contrato para dormir con sábanas calientes y salir a la calle a dormir en un sucio cajero. Sigo pensando que era preferible pasar frío y hambre y sueño antes que pasar burocracia, firmas aquí y allá y más abajo “su vuelta y gracias”.

Antes que pasar democracia con sus pequeños y falsos Estados de bienestar cuando nada está bien.

Pero no quisiste pasar frío conmigo (pero tampoco quise pasarlo solx) y nos vendimos en una oleada de sellos, papeles y billetes.

Tú por un techo y sábanas calientes.
Yo por la soledad y otras miserias.

Lxs dos por una absurda inercia estúpida. Y seguíamos estando dentro de la rueda. Aunque las luchas, aunque el desahogo. No sé si me explico.

Supongo que en fondo, como siempre, todo me resultará tan sencillo... sólo haría falta que lxs libertarixs nos dejáramos ser libres para que la libertad realmente existiera.

viernes, 14 de octubre de 2011

Puente colgante de Calvelo y senda del río Lérez

Creo que el destino me ha jugado alguna que otra mala pasada (como a todxs, supongo) pero si hay algo en lo que de verdad se ha portado bien conmigo ha sido en dejarme nacer y crecer en Galiza.

El otro día me acerqué hasta la zona de Tenorio (ayuntamiento de Cotobade, provincia de Pontevedra, Galiza) , concretamente al puente colgante de Calvelo.

Se trata de un puente colgante a unos cuantos metros sobre el río Lérez. Con suelo de madera y anclajes de metal, tiene unas vistas bastante guapas aunque es también verdad que no ha permanecido ajeno al paso del tiempo y algunas tablas muestran ya preocupantes grietas así que si vas, no estaría demás que mirases dónde pones el pie.


De todas maneras, ésto no es lo único interesante de este lugar y si te acercas a la cercana playa fluvial de Tenorio (está señalizada) y buscas por un caminillo a la derecha, te encontrarás con un tramo precioso por el que puedes caminar cerca de dos horas rodeadx de naturaleza. Es cierto que tal vez encuentres la basura de algún/a desaprensivx que no conoce todavía la finalidad de las papeleras pero la verdad es que es impresionante. Es un lugar digno de ver sin duda, aunque estaría bien que fueseis precavidxs y llevaseis calzado apropiado y pantalón corto no sea que alguien meta los pies en el río "sin querer". A buenxs entendedorxs, pocas palabras. El camino es genial, pero no fácil.


Yo no he podido hacer fotos y por ende he de valerme para enseñaros sólo un poco de su magia de las fotos que otras personas han subido (y cuyas fuentes son Google y FlickR, concretamente aquí). La próxima vez me aseguraré de llevar cámara o algo.

Cada lugar de este tipo que visito me hace estar más impaciente del siguiente y tengo varios en mente... ya os contaré.

Recuerda... hay otro mundo escondido dentro de éste. Mundo de brujas, hadas, leyendas y verdes tierras amenazadas por chimeneas y cemento. Busca en tus sueños.